Núria Risco 

Optometría y terapia visual

Blog

ver:  todos / resumen

¿Te mareas? Puede que sea un problema visual

Publicado el 28 Ee febrero Ee 2018 a las 4:50 Comments comentarios (0)


Los mareos por movimiento causados por una disfunción visual, pasan totalmente desapercibidos porque a nadie se le ocurre que esa disfunción pueda ser debida a un problema visual. Pero lo cierto que afecta a la calidad de vida de muchas personas, tanto niños como adultos. Las personas que sufren esta disfunción creen que esa es su naturaleza: “yo soy una persona que tiene tendencia a marearse”, y casi nunca lo mencionan al profesional de la visión (a menos que éste lo pregunte).

También nos encontramos que estos síntomas pueden desaparecer con el tiempo en el caso de un niño, pero en otros casos va en aumento con la edad.

El mareo por movimiento en muchos individuos es una respuesta frecuente y que puede ser muy molesta. Se suele dar en actividades que generalmente son cotidianas, como:

  • Leer mientras se viaja en coche o avión.
  • Mirar una camisa a rayas, ver sombras como movimientos periféricos (aspas de un ventilador de techo giratorio, sombras de los árboles al conducir…
  • Movimiento ocular rápido: como ver un evento deportivo, ver una película de acción en pantalla grande donde juega mucho la visión periférica.
  • Al ver una película en 3D.
  • Caminar por un supermercado donde hay infinidad de productos en las estanterías
  • Caminar en medio de una multitud de personas.

Si observamos la parte de la neurología que trata de proporcionar estabilidad en nuestro sistema, entenderemos cómo se relaciona el mareo con una disfunción visual.

Como seres humanos que interaccionan con el mundo, nuestro sistema debe equilibrar el movimiento exterior del espacio que nos rodea, con el movimiento de nuestro cuerpo.

Sistema Vestibular

La parte del cerebro que nos permite tener esta sensación de equilibrio se llama Sistema vestibular y se encuentra en el oído medio. Estos canales responden a los movimientos verticales, horizontales y rotatorios de nuestro cuerpo. El sistema visual, como receptor sensorial, da información al cerebro sobre el mundo que nos rodea.

Lo interesante del sistema vestibular es el procesamiento central dentro de la variedad de otros sistemas sensoriales en el cerebro: que proporciona normalidad a nuestro mundo para que sepamos dónde estamos en el espacio y hacia dónde vamos.

Para ello debe estar estrechamente integrado con el tacto, la propiocepción (conciencia del movimiento), auditivo, cinestesia (conciencia muscular) y la visión. Y la integración de todos es lo que nos da la sensación de equilibrio.

Conexión entre sistema visual y sistema vestibular

El papel que juega la visión es de extrema importancia ya que el problema de integración visual-vestibular puede comenzar con problemas como:

  • De percepción binocular (Los dos ojos trabajan en equipo)
  • Acomodativo (capacidad de enfoque para ver nítido a todas las distancias)
  • Oculomotor (movimientos de los ojos).

Estas anomalías visuales, ya de entrada pueden causar interferencia en la conexión visual-vestibular. En estos casos la relación entre la visión central y la visión periférica se puede ver alterada, y por tanto estímulos periféricos nos pueden causar malestar (por ejemplo, leer en el coche, andar por un supermercado…

Por tanto una eficacia visual “frágil” junto con una integración inefectiva del sistema vestibular, da como resultado los clásicos síntomas del mareo por movimiento.

Soluciones

La buena noticia es que existen soluciones para estos pacientes. A parte de descartar patolología del sistema vestibular relacionado con el oído medio y el tratamiento osteopático o fisioterapéutico a nivel craneal y a nivel cervical, se proponen las siguientes soluciones:

  1. Hacer un buen diagnóstico para determinar posibles causas visuales de los mareos.
  2. Uso de lentes terapéuticas, que no solo sirven para ver bien, sino para buscar mejor equilibrio entre la visión central y la visión periférica.
  3. Terapia visual para mejorar todas las habilidades visuales: (visión binocular, acomodación, oculomotricidad) y trabajar la relación entre la visión central, la periférica y la integración de la visión con el sistema vestibular.


Problemas visuales que pueden afectar la lectura

Publicado el 8 Ee febrero Ee 2018 a las 4:45 Comments comentarios (0)

tEn nuestra sociedad cada vez encontramos más niños que tienen problemas con el aprendizaje de la lectura. Estos problemas a menudo tienen que ver con las áreas sensoriales, áreas motoras, áreas del lenguaje, áreas de la memoria… y una correcta interrelación entre ellas. La visión, aunque no siempre es la causa principal, es un factor muy importante para ejecutar un buen aprendizaje de la lectura, ya que es la vía de entrada principal en el proceso lector.

A parte de la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, existen otros problemas visuales que pueden entorpecer de forma significativa el proceso de aprendizaje de la lectura y su correcta ejecución. Estos problemas casi nunca son detectados en un examen ordinario de visión y la mayor parte de las veces pueden pasar desapercibidos. Estos problemas podrían ser:

• Problemas de enfoque que dificultan al niño cambiar rápidamente la mirada nítida de la pizarra al libro o viceversa.

• Dificultad para usar ambos ojos al mismo tiempo. Esto obliga a realizar mucho esfuerzo y dificulta el procesamiento de información visual.

• Dificultad para coordinar los movimientos de los ojos, problema que se manifiesta en la mecánica lectora, en pérdidas de lugar durante la lectura, pobre comprensión, etc.

• Dificultad en comprender lo que vemos: tiene que ver con el procesamiento de la información visual.

El niño que no ha desarrollado adecuadamente estas habilidades visuales suele tener problemas en la lectura, escritura, matemáticas, razonamiento, y esto le puede acarrear problemas de aprendizaje y los problemas emocionales que de ello derivan.

Tener los ojos sanos y ver nítido de lejos no es sinónimo de tener una buena eficacia visual, y dado que el 70% de la información que recibimos del mundo es visual, debemos asegurar una buena eficacia para los niños que estén pasando por un proceso tan complejo como es el aprendizaje de la lectura. En ello incluimos la coordinación de ambos ojos, el enfoque, y también la interpretación y comprensión de lo que vemos.

Las tareas escolares ponen a prueba constantemente la eficacia visual del niño, y su capacidad para procesar información a partir de los símbolos (letras, números, dibujos, etc.) y objetos situados a diferentes distancias en su espacio visual.

Los movimientos oculares sacádicos y la lectura

Cuando un niño copia de la pizarra tiene que dirigir sus ojos a las letras de lejos y luego a las de cerca en el cuaderno donde está copiando. En esta actividad, los ojos tienen que realizar constantes movimientos con eficacia y coordinación. De estos movimientos dependen en gran medida la velocidad y la comprensión lectora.

Los movimientos sacádicos son los cambios de fijación de los ojos cuando se pasa de un objeto a otro, de una letra a otra, de una palabra a otra, o como cuando se mira de lejos a cerca y viceversa.

Una vez localizados los símbolos u objetos de interés, se pone en marcha el mecanismo de focalización para poder verlos nítidos y estables, para ello necesitamos un buen foco y una buena binocularidad.

Así es como el sistema visual obtiene información la cual se trasmite, mediante impulsos eléctricos codificados, desde la retina de ambos ojos hasta las áreas cerebrales donde se procesa la información visual, para que se pueda comprender el significado.

Durante la realización de las tareas escolares el niño debe aprender a relacionar la visión con el resto de sentidos.

En el caso de padecer estos problemas de eficacia visual, las soluciones que propone la optometría son las siguientes:


1. Uso de gafas si son necesarias, no sólo para corregir los defectos refractivos sino para dar más eficacia al sistema visual

2. Terapia visual optométrica

La terapia visual optométrica es un conjunto de procedimientos clínicos que sirven para prevenir, resolver o impedir el desarrollo de problemas directamente relacionados con el rendimiento visual, y que no se pueden resolver con gafas.

En el caso de un niño con problemas de lectura, primero se haría una evaluación optométrica de sus habilidades visuales (enfoque, movimientos oculares, coordinación ocular, procesamiento de la información…;) y una vez detectado el posible problema se diseñaría un programa personalizado de terapia visual para mejorar las capacidades visuales y conseguir que el niño tenga una visión eficaz para ejecutar el aprendizaje de la lectura y la escritura.


Problemas visuales por uso excesivo de ordenadores y dispositivos móviles

Publicado el 9 Ee enero Ee 2018 a las 10:00 Comments comentarios (0)


Hoy en día el uso de ordenadores, tabletas y smartphones ha aumentado de forma muy significativa. Las horas de uso son cada vez mayores y este hecho requiere que la demanda en visión de cerca sea excesiva.

La continua visión de cerca requiere un esfuerzo continuo del sistema visual, y a la larga se puede traducir en alteraciones en la capacidad de enfoque y en el alineamiento de los ojos. El estado natural y relajado de los ojos se da en visión de lejos, y nuestro sistema está preparado para mirar de lejos y ocasionalmente de cerca.

Muchas veces, la fatiga ocular que se genera por uso excesivo de ordenadores puede llegar a afectar la vida de la persona, tanto a nivel físico como a nivel emocional, ya que la sintomatología producida puede generar mucha irritabilidad y cansancio general excesivo.

Los síntomas más comunes que se suelen dar son:

• Visión borrosa intermitente de lejos o cerca

• Visión doble ocasional

• Fatiga ocular y general

• Dolores de cabeza, ojos, cuello y hombros

• Ojo seco/ojo rojo/irritación ocular

• Excesivo lagrimeo

• Hipersensibilidad a la luz

• Mareos, nauseas

• Irritabilidad

Cumplir unas ciertas normas de higiene visual pueden ayudar a reducir los síntomas, por ejemplo, mejorar la iluminación, reducir los reflejos de la pantalla, evitar el deslumbramiento, mejorar la postura en el trabajo, hacer pausas de quince minutos cada dos horas.

Sin embargo estas medidas casi nunca son suficientes cuando los síntomas son muy persistentes. Para ello debemos realizar un examen optométrico para ver si unas gafas nos pueden ayudar a relajar los ojos y aumentar la eficacia del sistema visual, y también para estudiar el comportamiento del sistema visual a nivel de enfoque, alineación de los ojos, movimientos oculares, ergonomía, postura en el trabajo…

Muchas veces los ojos llegan a un nivel de tensión tan grande que las gafas no son suficientes, y en este caso la terapia visual optométrica puede ser la única solución al problema, para dar elasticidad, y enseñar al cerebro a utilizar los ojos para que sea más eficaz, y mejorar de forma muy considerable la calidad de vida de la persona.



Rss_feed