Tel. 654147737

Núria Risco 

Optometría y terapia visual

Estrabismos

El estrabismo es la condición ocular en que uno de los dos ojos se mantiene desviado. Puede ser que lo haga de forma constante o intermitente y que estéticamente se pueda apreciar más o menos en cualquiera de las direcciones: lateralmente (hacia dentro o hacia fuera), verticalmente (observamos un ojo más alto que otro) o la combinación de ambas.

El ojo desviado normalmente se suprime si la aparición del estrabismo ha sido a edad temprana. Sin embargo, si es adquirido de más mayor puede ocasionar visión doble.

Cuando el estrabismo es constante y aparece durante el desarrollo, no suele dar síntomas aparentes, ya que el ojo desviado suele ser suprimido por el cerebro y el niño se adapta a esta condición.

En ocasiones, la desviación aparece de forma intermitente y el cerebro no suprime la visión del ojo desviado ocasionando visión doble, dolores de cabeza, mareos, etc.

Los niños con problemas de estrabismos suelen tener dificultades en aquellos deportes que requieren mayores destrezas en coordinación ojo-mano o control del espacio (baloncesto, fútbol, tenis, etc.), ya que no han desarrollado una visión en profundidad o visión en tres dimensiones.

El orígen del estrabismo no suele ser muscular. Lo que sucede es que el cerebro no ha aprendido a alienar los ojos. Por tanto es un problema de control muscular.

Con la terapia visual  enseñamos al cerebro a coordinar ambos ojos. El pronóstico varía mucho con el tipo de estrabismo y con la edad.

Ambliopía

La ambliopía es la condición ocular que se da cuando hay una diferencia de agudeza visual de un ojo respecto al otro, aunque se utilice toda la corrección óptica.

La ambliopía no patológica puede ser causada por: una diferencia de graduación entre un ojo y otro y por estrabismo. En los dos casos el cerebro no ha aprendido a utilizar los dos ojos a la vez.

La ambliopía no sólo comporta una disminución de la agudeza visual sino que puede ver disminuidas otras habilidades:

  • movimientos oculares
  • acomodación
  • coordinación entre ambos ojos
  • percepción espacial por pérdida de tridimensionalidad
El tratamiento de la ambliopía, una vez descartada la patología ocular por un oftalmólogo, consiste en estimular el sistema visual para que recupere, no solo la agudeza visual, sino todas las habilidades visuales, como los correctos movimientos, un buen enfoque equilibrado en los dos ojos, la integración binocular, la visión tridimensional... para conseguir una buena eficacia y un buen desarrollo del sistema visual.
Volver a menú general de Visión