Núria Risco 

Optometría y terapia visual

Visión y Patologías Neurológicas
La visión, como sentido predominante, puede ayudar a los pacientes con patología neurológica a mejorar su calidad de vida. Este tipo de pacientes cursan con diferente sintomatología en función de la causa o el problema. Es diferente si nacieron con esa dificultad o si la lesión ha sido adquirida tras accidente o traumatismo. Sin embargo, todos tienen en común problemas visuales que afectan a diferentes aéreas de su vida.
Muy a menudo, estos pacientes carecen de habilidades visuales básicas, como puede ser la fijación visual, los movimientos oculares, y viven como ausentes de todos los estímulos. Mediante técnicas optométricas, podemos enseñar a su sistema visual a fijar, mover los ojos, entrenar la conciencia periférica, y "conectar" a la persona con el mundo, hecho que mejora la interacción con el entorno, la comunicación, la localización en el espacio, y puede ser de gran ayuda a los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales que trabajan con este tipo de población.

Daño cerebral y traumatismos

En este apartado valoramos las secuelas visuales y neurológicas que pueden producirse debido a un accidente cerebral, como por ejemplo, un ictus, un golpe en la cabeza, un accidente de coche o cualquier alteración que haya podido sufrir el cerebro. 

También tratamos con niños con anomalías neurológicas congénitas o adquiridas en la infancia, usando ayudas ópticas especiales, filtros de color, y ejercicios para conectarlos visualmente con el mundo. Casi siempre trabajamos en colaboración con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos... que valoran los cambios que dan las mejoras visuales en el comportamiento de la persona.
Una buena intervención en la funcionalidad visual, teniendo en cuenta que es el sentido predominante, puede ayudar a que los otros profesionales puedan realizar su trabajo con más facilidad y mejorar la calidad de vida del niño.

Visión y autismo

La incidencia del autismo o espectro autista es cada vez mayor en nuestra población. Está demostrado según diversos estudios que la mayoría de niños autistas presentan problema de eficacia y procesamiento de la información visual. Hay una gran evidencia de problemas refractivos, problemas de movimientos oculares, estrabismos, problemas de reconocimiento de caras o figuras y problemas en la relación entre la visión central y la visión periférica.

La falta de contacto visual o el contacto visual no adecuado afecta seriamente el desarrollo social y el aprendizaje de los niños y adolescentes con TEA.
Los movimientos de los ojos son parte fundamental de la exploración física neurológica, nos brindan valiosa información de diversidad de estructuras neurales. Los movimientos de los ojos en niños con autismo, salvo anomalías muy específicas y que no son frecuentes, son gruesamente normales, pero no en aspectos muy precisos, el análisis detallado nos puede aportar información valiosa que explique algunos patrones conductuales y oriente la intervención.
Compensar o solucionar los problemas visuales en estos pacientes no es fácil, pero la Optometría, mediante una valoración minuciosa y con la ayuda de lentes, prismas adecuadamente adaptados y Terapia Visual, puede contribuir de manera importante en cuanto a los desórdenes sensoriales para ayudar en el tratamiento dentro del plan coordinado que atiende a estos pacientes, mejorando el aspecto motriz, de atención y alteraciones visuales.