Daño

 cerebral

Una lesión cerebral es la pérdida o degeneración de las células cerebrales y puede ser el resultado de varias afecciones. En la infancia, las lesiones cerebrales pueden ser congénitas o adquiridas. Las lesiones cerebrales congénitas son aquellas cuyo daño neurológico ocurre durante el embarazo o el parto, como el daño causado por hipóxia (falta de suministro de oxígeno al cerebro) o por complicaciones asociadas con la prematuridad. Las lesiones adquiridas, por otro lado, ocurren en etapas posteriores del desarrollo, como infecciones como meningitis, lesiones craneoencefálicas (TBI), a menudo causadas por caídas, accidentes o tumores del sistema nervioso central (SNC).

Debido a que prácticamente todos los lóbulos cerebrales están involucrados de alguna manera en la percepción de la información visual o en su procesamiento, es común encontrar cambios visuales en niños con daño cerebral. En muchas ocasiones, podemos encontrar nisgatmus, déficits de agudeza y campo visual, de fijación y atención visual, incapacidad para apuntar ambos ojos de manera coordinada hacia el objeto, dificultad para seguir objetos en movimiento o examinar el espacio cambiando el aspecto de un objeto a otro. Además, la visión es un requisito previo importante para la percepción y la cognición e influye en diferentes aspectos, como el reconocimiento de objetos, la planificación motora o el control postural, que le permiten tener una buena interacción con el entorno.

Intervención optométrica

Ante cambios neurológicos, es necesario realizar una evaluación completa de la función visual, estableciendo un tratamiento multidisciplinario para la rehabilitación integral del niño (Optometría, Neurología, Fisioterapia, Terapia Ocupacional, Terapia del Habla, Psicología, Pedagogía, etc.). La planificación de una intervención adecuada en las lesiones cerebrales en la infancia requiere un proceso de evaluación riguroso, que tenga en cuenta no solo el estado cognitivo actual del paciente, sino también los procesos de maduración y los cambios cognitivos en curso, de acuerdo con la etapa de desarrollo donde está el niño Igualmente, es muy relevante trabajar en una red, involucrando a la familia, la escuela y la comunidad, para aumentar las posibilidades de éxito terapéutico, así como para maximizar el impacto de la intervención en la calidad de vida y el bienestar de la familia. 

La intervención optométrica es un requisito indispensable para el éxito del tratamiento en un niño con daño cerebral porque conecta el cerebro al mundo. No dudes en contactarnos